Canciones para guitarra y banqueta (Sforzinda, 2013)

Este trabajo fue grabado en riguroso directo, respetando estrictamente todo cuanto aconteció en la sesión de grabación. A la misma acudieron las personas que fueron quienes con su aportaciones hicieron posible la producción, constituyendo un público de excepción.

La edición de este disco fue absolutamente artesanal, serigrafiando y montando manualmente una a una las 294 copias que compusieron la tirada, haciendo así de cada uno de los números una pieza de coleccionista.